Un rincón rural con historia y encanto
Acogiendo viajeros desde hace años
Nuestros inicios
Tradición e historia
Junto al cauce del río Cabra se alza el Molino Santiago, un antiguo molino harinero de agua ligado desde la Reconquista a la Orden de Santiago a través de la encomienda de Montalbán, que servía para moler el trigo de los labriegos de la zona. Su silueta de piedra y madera emerge en un paisaje de ribera, entre chopos, huertas y el murmullo del río, rodeado de montes y barrancos rojizos. Y hoy en día, todavía es posible respirar allí ese ambiente tranquilo, rústico y natural que guarda la memoria de otro tiempo.
El lugar
Desconexión pura y entorno único
El silencio invita a la calma, acompañado por la paz de los montes y el susurro del viento entre los árboles. Aquí el tiempo se detiene y el paisaje se convierte en aliado, ofreciendo la posibilidad de disfrutar de senderismo, paseos tranquilos o simplemente dejarse llevar por la serenidad de la naturaleza, con una infinidad de lugares por visitar y disfrutar.
Raíces sostenibles
Nuestro proyecto apuesta por la sostenibilidad: energía solar, uso responsable de los recursos y apoyo a la economía local. Visitar estos pueblos es también un acto de desconexión del consumismo urbano, redescubriendo formas de vida más conscientes y contribuyendo a preservar tradiciones y paisajes para las futuras generaciones.